La investigación, hecha por un equipo de científicos liderado por la doctora Laura Carrel, del Colegio de Medicina de Pensilvania (EE.UU.), concluye que muchos genes del cromosoma X que deberían apagarse siguen activos en las mujeres.
Los expertos explican que, con la excepción de los óvulos y los espermatozoides, cada célula del cuerpo humano contiene 46 cromosomas. De esos, 44 forman pares iguales en hombres y mujeres. Sin embargo, los dos cromosomas restantes, que definen el sexo, se agrupan de manera diferente, de modo que las mujeres poseen dos cromosomas X, mientras los hombres tienen un X emparejado con el cromosoma masculino Y.
Según los científicos, uno de los cromosomas X suelen quedar “silenciado” en cada célula de la mujer y el otro permanece activo. Sin embargo, han descubierto ahora que el cromosoma “silenciado” no se desactiva. “Los efectos de esos genes del cromosoma X inactivo podrían explicar las diferencias de género que no son atribuibles a las hormonas sexuales”.