Consejos para empezar a hacer ejercicio

El verano ya está a la vuelta de la esquina, y como todos los años por estas fechas sois muchos los que queréis comenzar a hacer algo de ejercicio. El problema que se nos suele presentar es que andamos algo perdidos con el “como comenzar” o “que tengo que hacer”. Lo que suele ocurrir en estos casos de incertidumbre es que empezamos con mucha energía y, al poco tiempo, solemos abandonar este tipo de hábitos tan saludables.Por eso os traemos los 5 consejos para empezar a hacer ejercicio definitivos.

Alejándome un poco de los clásicos consejos deportivos, y acercándome por tanto mucho más a mi campo, como es la psicología; voy a presentaros sencillos 5 consejos para comenzar a hacer ejercicio que nos permitan mantener durante un periodo más largo de tiempo esas ganas de hacer ejercicio. ¡Pues vamos a ello!

      1. Encontrar una motivación sostenida en el tiempo: Una de las bases del ejercicio diario pasa por tener una motivación adecuada. Aunque esto parece sencillo, ya que nuestro objetivo es “hacer ejercicio para vernos bien físicamente” o “para mantener una buena salud” o motivos semejantes, este error es muy común y lleva a una tasa de abandono muy alta, ya que es una motivación demasiado genérica, poco centrada en nosotros mismos, y sin unos objetivos claros “¿Cuándo nos vemos lo suficientemente bien con nosotros mismos?” “¿Cuándo estamos en una salud óptima?” es algo difícil de mantener en el tiempo. Mi mejor consejo sobre este aspecto es que creemos una tabla con objetivos organizados y sostenidos en el tiempo, con la posibilidad de seguir aumentándolo. Siempre de manera visual (ayuda al autorreforzamiento) y con objetivos accesibles, es importante tenerlo “a la vista”, que podamos ir rellenándolo día a día. Un buen ejemplo puede ser el siguiente:
        SEMANA 1LunesMartesMiércolesJuevesViernesSábadoDomingo
        Alimentación
        Ejercicio
        Tiempo
      2. Tener objetivos “reales” a corto plazo: Una vez definidos los objetivos primarios, deberemos encontrar unos objetivos que sean asequibles con nuestro esfuerzo y que puedan ser un “paso a paso” hasta nuestro objetivo final. Por ejemplo, si nuestro objetivo es perder algo de peso, no vamos a pensar en “perder 10 kilos en una semana”, ya que aparte de ser un objetivo totalmente inviable, la alta probabilidad de frustración nos hará perder esa motivación necesaria para mantener el ejercicio durante el tiempo prolongado que necesitamos. Los grandes objetivos deportivos a largo plazo son fácilmente fragmentables en distintas etapas, que se deberán ir cumpliendo en etapas a lo largo del tiempo. Un ejemplo para una persona que quiera prepararse para correr una maratón de 42 kilómetros podría ser el siguiente.
        SEMANAEJERCICIO
        1–          Ejercicios de mantenimiento. Comenzar a correr periodos cortos de tiempo.–          Finales de semana: Comenzar a correr 5 km
        2–          Mantenernos en 5 km los dos primeros días–          Aumentar a 8 km a finales de semana.

        –          Comprobar nuestro estado.

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      3. Hacer del ejercicio un hábito: Las personas trabajamos a través de conductas aprendidas que se convierten en hábitos. Al principio, cuando aprendemos a conducir tenemos que pensar por separado en todos los pasos, caja de cambio, embrague, cambiar de marcha, etc. Poco a poco vemos como esos pasos no los “pensamos”, se automatizan, y se convierten en hábitos. Pues bien, eso es lo que queremos conseguir con el ejercicio. Dicen, y con mucha razón, que las dos primeras semanas de hacer ejercicio son las más difíciles, pero paradójicamente son las que menos tasa de abandono tienen. ¿Por qué ocurre esto? Generalmente porque muchas veces nos cuesta hacer el paso de “conducta a hábito”, y eso es en parte por no encontrar una motivación adecuada. Por eso adquieren gran importancia los dos puntos anteriores. Mi consejo: No te desanimes, trabaja día a día, escríbete notas de ánimo del tipo “¡vamos, tu puedes, hoy vas a conseguir tu objetivo!” o “¡Cada día lo estás haciendo mejor!”, ya que aunque pueda parecernos una chorrada, nos sorprendería saber la importancia de estos pequeños mensajes a la hora de motivarnos. El mantenimiento es muy importante, y la motivación hay que trabajarla día a día.
      4. Trabajar las expectativas: Otro problema que nos solemos encontrar es que nuestras expectativas se alejen (o se queden cortas) de lo que realmente podemos hacer. Por ejemplo, si nuestras expectativas son muy altas y nuestro rendimiento no lo es tanto, sufriremos una sensación de frustración que nos puede llevar al abandono del ejercicio. Por otra parte, si las expectativas son bajas y la tarea la realizamos de manera “relativamente sencilla”, puede producir dos cosas, que aumentemos tanto la tarea que nos ocurra el primer caso, o que la sencillez de la tarea nos produzca aburrimiento y nos lleve al abandono. Es importante evaluar bien los objetivos y expectativas, siempre antes de comenzar la tarea. Mi consejo, es que os informéis, antes de nada, penséis en objetivos a corto y largo plazo, y no os vengáis abajo en caso de equivocaros en vuestros objetivos, ¡Siempre son replanteables!
      5. ¡Vamos a hacerlo, tu puedes!: Nuestros pensamientos son la base de nuestros actos. Es importante tener una actitud positiva ante lo que queremos conseguir. Frases o pensamientos del tipo “Hoy no tengo nada de ganas de hacer ejercicio”, “Es que no me veo mejorar”, “Al final tanto ejercicio no sirve para nada” son muy negativos, ¡Tenemos que evitarlos! El ejercicio es algo difícil de mantener en el tiempo, pero nuestra predisposición a trabajar debe ser siempre positiva. Realmente es algo que debemos extrapolar a cualquier aspecto de la vida, tener una actitud positiva no solo hará que trabajemos mucho mejor, sino que hará que todo lo que hagamos tenga mucho más sentido, y además no facilitará mucho más esa transición de conducta a hábito tan necesaria. ¡Sed positivo, trabajaréis mucho mejor!

       

      consejos empezar a hacer ejercicio

    1. Pues bien, espero que os sirvan estos consejos y que no solo comencéis a hacer ejercicio con mucha ilusión, sino que seáis capaz de mantener esa actitud positiva durante mucho tiempo.

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