El sol, la pubertad y el paso de los años, son algunos de los factores que movilizan a la gente, principalmente a las damas, hacia las tiendas de artículos de belleza o centros de estética en busca de tratamientos que garanticen una piel sana e hidratada, o que retarden la aparición de arrugas.
Terapias con artículos faciales y corporales, de excelente aplicación, es lo acertado. Pero si no se utiliza lo indicado para el tipo de piel del individuo, quizás al final del proceso no se obtengan resultados positivos, plantea un reportaje de EFE.
Las arrugas suelen ser un dolor de cabeza para las damas que se acercan a los 30. Estas marcas en la piel surgen cuando el colágeno y la elastina se deterioran. Las ojeras aparecen y el rostro comienza a perder luminosidad y firmeza.
El tratamiento más infalible es la limpieza. Se recomienda aplicar un hidratante, después una crema con protección solar y con efecto “eclat”, es decir que aporte luminosidad a la piel y contorno de ojos para acabar con las bolsas y ojeras.
La cosmetóloga Nubis Fernández, quien tiene su consulta en la zona norte de Anzoátegui, comenta que estos síntomas de pérdida de firmeza en la piel los ha podido tratar en algunos jóvenes del estado.
Advierte que muchos presentan envejecimiento prematuro de la piel, producido por la excesiva exposición al sol sin la debida protección.
“La mejor forma de ayudarse es utilizando protector solar a diario y untárselo de dos a tres veces al día. Como tratamiento, lo mejor son las cremas humectantes para revitalizar los tejidos”.
Piel en pre-aviso
A los 40 años de edad la epidermis manifiesta las agresiones sufridas durante años. Se generan radicales libres que destruyen el colágeno y la elastina, lo que provoca que los tejidos se relajen.
Las arrugas se marcan mucho más, las “patas de gallo” hacen su primera aparición, las líneas del contorno de labios y del entrecejo se hacen más profundas. La piel se vuelve más seca, pierde elasticidad y presenta un aspecto apagado.
Ha llegado el momento de tomar el control de la situación. Consultar con los expertos y darle a esa capa que nos protege todo lo que necesita para afrontar el futuro con confianza.
Un reportaje de la agencia de noticias EFE plantea que las cremas compuestas por retinol, aportan tersura y efecto tensor a la piel.
Las carencias hormonales ligadas a la llegada de la menopausia aceleran el envejecimiento, además de poderosos enemigos como la polución, la radiación solar, la contaminación, el insomnio y el estrés.
La piel, menos elástica y más apagada, precisa cuidados específicos que mejoren su aspecto. Lo mejor es contrarrestar el efecto de la menopausia con tratamientos hormonales, y utilizar cosméticos que compensen las carencias.
Busque productos que revitalicen la regeneración celular, que tonifiquen, que nutran, que alisen y que protejan de los rayos solares.
Los “sérum” se convierten en una buena solución. Son concentrados muy potentes que redensifican y restauran la piel gracias al trabajo común de dos contenedoras de grandes dosis de isoflavonas: la pelvetia –planta trepadora de una excepcional vitalidad-, y la “pueraria lobata”, un alga, capaz de renacer después de una prolongada carencia de agua.
Oriente reseco
Los de esta parte del país no escapan a los problemas de la piel, como lo argumenta el dermatólogo Javier Amundarain.
Engloba a la nicotina, el sol, la mala alimentación, la falta de ejercicios y hasta el contacto con químicos, en el caso de los trabajadores del Criogénico de Jose, como causantes principales del desgaste y de enfermedades de la piel en Oriente.
“Aquí deberíamos usar protector solar a toda hora, así como gorras y sombrillas, medios físicos para protegernos. Ya cuando se padece alguna enfermedad, dependiendo del tipo y grado de la misma, lo más recomendable, por ejemplo para quemaduras, son las compresas frías con manzanilla. Esto va de la mano con la buena nutrición basada en alimentos antioxidantes”.
A los 20, 30 ó 60 años de edad, tanto mujeres como hombres orientales se han convertido en acérrimos consumidores de las cremas en todas sus propuestas (Humectantes, revitalizadoras, entre otras), con el fin de hacerle frente a los efectos del implacable sol costero y así evitar el desgaste prematuro de la piel.
Precaución a la hora de escoger
Hay para todos en el mercado. Los productos y lociones de belleza para el cuidado de la piel se muestran en variedad de empaques, marcas y funciones. Algunos suelen ser de uso genérico como las cremas hidratantes, pero otros se elaboran de acuerdo al tipo de piel y a la afección del usuario, por lo que requieren de prescripción médica.
El dermatólogo Javier Amundarain advierte a los usuarios que verifiquen cuál laboratorio elaboró la crema, ya que predominan las lociones “piratas” en los mostradores, que pueden causar daños graves a la piel y a la salud en general
No es difícil cuidarse
Diariamente se debe limpiar de forma minuciosa, entonar, y humectar la piel de la cara. El aseo quita la suciedad y el maquillaje. Limpiar acariciando suavemente la cara.
Utilizar un limpiador cremoso para la piel seca o uno sin aceite para la piel aceitosa.
Humectar la cara devuelve la humedad que fue quitada durante la limpieza. Esto previene el daño de la contaminación y del viento.
La exfoliación quita las células muertas de la piel y la hace sentir bien, la restablece.
Para evitar enfermedades de la epidermis se puede utilizar un estropajo que sea apacible a la piel. Con la ayuda de los dedos aplicar el exfoliante con movimientos circulares. Incluir el cuello y la parte posterior de las manos.
Es recomendable exfoliarse semanalmente porque si se hace excesivamente puede causar enfermedades.
No se debe limpiar la cara en exceso porque esto causa sequedad y acelerará el desarrollo de las arrugas.
Para bañarse, no graduar el agua demasiado caliente porque reseca la delicada capa que cubre el cuerpo.
Usar las lociones que contienen aguacate, jojoba, vera del áloe, y la vitamina E, que evitan enfermedades en la epidermis.
Via:eltiempo.com
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