Adelgazar sin pasar hambre

Una de las cosas que más preocupa a las personas que quieren cuidarse es el tema de las dietas y la ansiedad que estas generan. El mito de que para presumir hay que sufrir, que las dietas son una pesadilla y que uno se muere de hambre y de ansiedad.

Pues, aunque en muchos casos las dietas son como se pintan, duras y difíciles, en otros muchos, no son necesariamente traumáticas. Por supuesto, una dieta es algo muy serio que se tiene que consultar siempre con un profesional.

Ahora bien, ¿existe en el universo alguna dieta para adelgazar sin pasar hambre? ¿Es posible adelgazar sin la necesidad de comerte las uñas por la ansiedad generada?

Sí, existe y además vamos a compartir nuestro secreto porque es mucho más sencillo de lo que muchos piensan.

Antes de nada es importante saber por qué engordamos, esto es muy sencillo, sin necesidad de entrar en tecnicismos, engordamos porque ingerimos más cantidad de calorías de las que consumimos en el día.

Si, por el contrario, ingerimos menos calorías de las que consumimos, esas calorías que nuestro cuerpo necesita quemar y que no hemos ingerido en ese día, tiene que quemarlo de nuestras reservas.

Perfecto, eso es justo lo que queremos, quemar este michelín que me asoma por el vaquero o perder esa papada que me está empezando a salir…

Pero claro, que no pases hambre y ansiedad no implica que esto sea sencillo, para poder llevar a cabo esta dieta, necesitas saber cuántas calorías quemas al día y, por supuesto, llevar un control exhaustivo de las calorías que ingieres.

Para saber las calorías que quemas al día puedes buscar en internet una tabla donde, dependiendo de las actividades que realizas, si eres hombre o mujer y tu edad, te calcula de forma aproximada las calorías que quemas a lo largo del día.

Hecho esto, viene lo sencillo, una vez que sepas cuantas calorías quemas al día solo necesitas calcular las que vas a comer y que siempre sean 100 o 200 menos que las que consumes con tu actividad.

Así que, si después de desayunar, almorzar, comer, merendar y cenar y restando esas 100 o 200 calorías para quemar de reserva, te sobran algunas, aún puedes darte un capricho.

O, por ejemplo, si te apetece cenar un Kebab puedes organizar el resto de comidas del día sabiendo que una de ellas tendrás un aporte calórico de 600 calorías aproximadamente, si en tu caso quemaras 1800 y vas a ingerir 1600, debes saber que si comes un kebab de 600 calorías durante el resto del día sólo te quedan otras 1000 por consumir.

De esta forma, puedes comer cualquier alimento y no privarte de nada, siempre y cuando, compenses los excesos calóricos de unas comidas con otras.

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