Juegos para la salud

Los juegos siempre han sido vistos como una forma de entretenimiento y, en algunos casos, un sistema de aprendizaje, sobre todo, dedicado a los más pequeños de la casa. Un juego o videojuego bien aplicado nos puede llevar a desarrollar una amplia gama de habilidades del ser humano que utilizamos en nuestro día a día pero, hasta el día de hoy, un juego no está hecho para mejorar la salud de personas enfermas.

Y decimos hasta ahora porque ya podemos empezar a hablar de una realidad, de juegos que nos ayudan a estar mejor y estos son los llamados “Serious Games for Health” o, traducido al castellano, Juegos Serios para la Salud. Además, este tipo de juegos no están solo destinados a esas personas que ya padecen una enfermedad, también están desarrollados para aquellos que la quieren mejorar y, por supuesto, para profesionales del sector que puedan aplicar estos juegos o su contenido a nuevos tipos de tratamientos.

Estos juegos para la salud no tienen su único objetivo en divulgar la información necesaria al paciente para que entienda de qué trata su enfermedad o cuáles son las vías para enfrentarse a ella, también se pretende promulgar un cambio en el comportamiento o actitud del paciente.

Además, según los estudios, en la mayoría de los casos los pacientes tienen una tendencia a mentir a sus médicos en pequeños detalles que puedan tener una connotación vergonzante para el paciente y, sin embargo, esos mismos pacientes se abren por completo a un sistema informático, en este caso los videojuegos, en los que el pudor no existe así como no existe la posibilidad de que la máquina los juzguen, de aquí también la importancia en la extracción de datos muy jugosos para futuros avances.

Juego lucha contra el cancer
Juego lucha contra el cancer Re-mission 2

Un modelo de este tipo de juegos para la salud es, por ejemplo, el creado por el profesor Quintana y Oscar García destinado a niños con cáncer, algo tan básico como unos personajes que representan la quimioterapia y que deben luchar contra las células cancerígenas hacen de este juego la base para que un niño de corta edad sea capaz de entender qué le pasa y de qué trata su enfermedad así como crear hábitos saludables para él.

Una de las partes más importantes para enfrentar una enfermedad o, sencillamente, para mejorar nuestra salud es, sin lugar a dudas, la constancia, tanto en los hábitos como en el tratamiento que se deba seguir y, sin embargo, en la mitad de los casos la constancia decae a los pocos días de comenzar por una clara falta de motivación, motivación que estos juegos para la salud pretenden añadir a lo que, normalmente, es un proceso tedioso y aburrido.

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