Sobrellevar la menstruación

Esa gran compañera nuestra se llama menstruación, y es, sin duda, uno de los quebraderos de cabeza más grandes de toda mujer: nos acompaña y tenemos que sufrirla todos los meses.

Hay algunas mujeres a las que la mentruacción no las afecta físicamente y pueden hacer vida normal, sin embargo somos muchas las que, mes tras mes, tenemos que sufrir unos dolores que muchas veces no nos permiten hacer las tareas y los deberes habituales.

Cosas tan rutinarias como ir a trabajar, ir a clase, o incluso correr para coger el autobús se vuelven una tarea demasiado complicada cuando sufrimos de ese inaguantable dolor de útero, pero pocas saben a qué se debe, porqué se da y qué ocurre realmente en el proceso.

 El nombre clínico del dolor de la menstruacción se llama dismenorrea y se da por causas de lo más variadas, y aunque el dolor que padecemos en el periodo esté normalmente ligado a un efecto secundario natural de la menstruación, hay veces que son algunas enfermedades las que pueden causar este tipo de dolores.

 Podemos dividir la dismenorrea o dolor menstrual en dismenorrea primaria y secundaria. La primaria tiene que ver con un efecto natural de la menstruación y la segunda es causada por una enfermedad que podemos no conocer.

 En este caso, las dismenorrea secundaria puede ser causada por enfermedades como la endometriosis, que se resume en que las células del útero comienzan a crecer por fuera del mismo, por un fibromioma, nombre que reciben los tumores no cancerosos en el útero o por una enfermedad inflamatoria de la pelvis, que tiene que ver con infecciones en tus órganos reproductores.

 Y ahora bien, muchas creemos que los dolores son normales y que un par de ibuprofenos serán suficiente para seguir con nuestra vida diaria cuando los padecemos. Pero no es cierto. Si padeces de dolores de regla muy fuertes deberías ir al médico y que éste te diagnostique, dado que un porcentaje muy alto de mujeres conviven con tumores benignos en el útero o con alguna de las enfermedades nombradas anteriormente toda su vida y no lo sabe. Éste desconocimiento se debe a que históricamente se han interpretado estos dolores como algo “normal y habitual” en la menstruación, y no se les ha dado mayor relevancia a estas enfermedades, pero lo cierto es que tienen cura y no tenemos porque estar pasándolo mal todos los meses y tomando ibuprofeno por un tubo cuando el remedio viene por otros canales.

 Si ya lo has consultado y no padeces ninguna de estas enfermedades (por suerte) siempre te quedan algunos remedios caseros como alternativa a los calmantes y aunque, desde luego, no son igual de efectivos, si pueden servir de remedio momentáneo en una emergencia:

 Llena una bañera de agua caliente y métete dentro, el calor aliviará el dolor (una manta eléctrica sobre la parte baja del abdomen también puede servir).

La píldora anticonceptiva, con sus pros y sus contras, es también una gran aliada contra el dolor, aunque tendrás que consultarlo previamente con tu médico.

A algunas mujeres también les sirve no quedarse quietas o hacer algún tipo de ejercicio físico, así como los masajes y la meditación o alguna técnica de relajación para sentirse mejor durante la menstruación.

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